Ley de Subcontratación, antecedentes.

Subcontratación: El Alma Social de la Concertación
Hacia fines del 1999, la amenaza electoral se hacía caer sobre la candidatura de la Concertación. Luego del recuento de votos, se establecía por primera vez en la historia republicana que los dos candidatos que contaban con la mayor cantidad de votos en los comicios debían disputar una segunda vuelta.
Durante el mes de espera, entre una y otra vuelta, el gobierno del ex Presidente Frei fraguó una iniciativa que tenía gran apoyo ciudadano y cuyos réditos alcanzarían para apoyar, aunque fuese en un par de décimas, la candidatura del en ese entonces candidato Ricardo Lagos.
Esa iniciativa era la Reforma Laboral, que rigidizó el mercado del trabajo con una serie de iniciativas que encarecían el despedir (y contratar).
Como era de esperar, la derecha económica (que también era la política para este caso) prefirió no apoyar la iniciativa, cuestión que según ellos, les costó la elección.
Tras seis años, la reforma, que a los pocos días de promulgada y tras las elecciones se prometió ser re reformada, se mantuvo inestable en el tiempo, cuestión que ha incidido en las altas tasas de desempleo durante el gobierno del ex Presidente Lagos.
Y es que durante esta administración, se prefirió mantener un buen desempeño macroeconómico (que incluye las variables Inversión, Ahorro y Gasto, más la Balanza Comercial y la Inflación), antes que aumentar el empleo por sobre su crecimiento demográfico.
Todos los años entra y sale gente del mercado laboral. Hay trabajadores que mueren y nuevos trabajadores que entran a la oferta, en la economía chilena, el saldo es positivo y arroja, por lo menos estos últimos años, cifras de alrededor del 5% de crecimiento anual.
Así los empleos que se crearon durante la administración Lagos netearon los aumentos de oferta, lo que dejó al desempleo igual o peor que antes.
En esa medida, pero esta vez sin el apuro de la primera Reforma, durante el Gobierno de Michelle Bachelet se está estudiando hacer una Reforma Laboral, aunque sólo parcialmente. Acorde con el sentido social del Gobierno, ahora se está analizando complementar la ley, añadiendo lo que durante la administración Frei se temió pero no se concretó: dar el primer paso hacia las multisindicales haciendo que, el outsoursing, la externalización y los servicios de empresas relacionadas sean también responsabilidad de la matriz, que externalizó los servicios a través de ellas.
Sin embargo, sólo si se considera un primer paso hacia las multisindicales y la estandarización por industria de costos, gastos y exigencias esta iniciativa puede considerarse una amenaza hacia el empresariado.
Cuando una empresa externaliza sus servicios ésta le paga a otra para que realice tareas que están alejadas del giro principal de dicha empresa. Esta desición no se debería tomar por asuntos de economía, sino que por asuntos de administración: No perder el rumbo ni el giro de la administración de la empresa.
La desición de externalizar es más cara, por lógica simple, que realizar la tarea en la propia empresa porque, además de los costos de leyes laborales, remuneraciones e infraestructura, se debe solventar la ganancia de la otra empresa. Eso es lo que se gasta de más.
Pero esto no siempre es así. Muchas veces estas empresas relacionadas (aunque pertenezcan al mismo grupo o sean diferentes completamente de la matriz) no solventan sus obligaciones sociales con los trabajadores y la matriz, para la que prestan servicios los trabajadores, se desentiende pues si bien ahí trabajan los empleados físicamente, su empleador es otro.
Esto es lo que que busca eliminar, básicamente, la nueva ley. La próxima entrada analizará más a fondo la nueva ley de subcontratación.

